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ECLIPSE de sol 99 una aventura astronomica |
En la tarde del 10 Agosto 1999 decidí
salir de la región de Munich hacia el este con unos amigos del Observatorio
Publico porque los prognósticos del tiempo eran malos. Esa decisión la tomamos
sólo en el último minuto. Antes queríamos ir hasta Saarbrücke, es decir en
direción al oeste, pero la imagen del sátelite Metosat mostraba muchas nubes en el oeste y por eso había
poca esperanza para encontrar cielos claros allí.
Primero quería ir con dos amigos que se
llaman Josef y Silke. Queríamos encontrarnos en la estacíon del limite en
Salzburgo. Pero acá me encontré con otros amigos del Observatorio Público:
Friedhelm, Johannes, Ben y Boris. Josef y Silke no venieron. Pues seguimos más
al este.
A las 3 de la tarde, cuando ibamos en la
autopista, cayó mucha lluvia, es decir empezó a llover a cántaros. Solo en el
oeste veiamos algo de cielo azul porque habia Föhn, un viento seco famoso en
Baviera. La autopista se perdía en la neblina de la lluvia. De repente,
mágicamente, apareció en el horizonte el cierro Zugspitze, que entonces se
encontró al lado de una región lluviosa. Se separó de las nubes y brilló
sobre el fondo del cielo azul oscuro.
Con esa vista maravillosa era dificil seguir, porque los ojos estaban atraidos
por esa impresionante apareción.
Casi nos perdimos en la autopista, pero
como de milagro nos encontramos otra vez en un aparcamiento cerca de Viena.
Allí otros amigos nos esperaban para ir al Burgenland en Austria.
El tiempo bueno nos siguió y la lluvia
desapareció. Al sur de Viena vimos el sol desapareciendo en el horizonte dentro
de unos restos fantasticos de nubes. Sobre Hungría paraban dos columnas de un
arco iris rojo. Entonces decidimos ir a un restaurante para cenar y disfrutar
de la cocina austriáca. Después acordamos salir esa misma noche hasta Hungría
para evitar una cola en la aduana la mañana siguiente.
En Hungría nos saludaba un cielo
estrellado. A la una de la mañana llegamos a un lugar para dormir. Ese lugar
era un bosque cerca de la calle con muchos mosquitos. Un participante se enojó
profundamente porque hubo un ataque fuerte de los mosquitos. Yo me metí en mi
carpa y los otros durmieron en los coches con las ventanas cerradas.
Después de un sueño intranquilo, una
lluvia fuerte nos despertó. Eso fue como un despertador. Sin desayunar salimos
a las siete, pero adónde? Todo el país aparecía nublado y Hungría normalmente
seco y soleado, se alegró de los aguaceros frescos. Finalmente vimos un hoyo en
las nubes en el noreste y fuimos en direción al lago Balatón. En el noroeste de
ese lago gigante descubrimos, en las colinas, un sitio bonito con vistas a casi
todos los lados.
Pero después de una hora llegaron muchas
nubes allí del oeste. Por eso seguimos adelante, a lo largo de la orilla norte
del lago Balatón más hacia el centro de Hungra, a su plano bajo famoso y
amoroso. A 30 kilometros en el noroeste del lago Balatón paramos cerca de la
linea central del eclipse porque dentro de 10 minutos la luna tendría su primer
contacto con el sol es decir, que en ese momento comenció el eclispe parcial,
un evento que sólo se podía ver con lentes especiales. Allí también habia
muchas nubes fluidas y una nube estrata como una lengua grande.
LA LUNA COME UNA PRIMERA PARTE DEL SOL
Entonces la intranquilidad desapareció y decidimos permanecer allí. Había
un camino de campo donde todavía habían tres grupos más de observantes del
eclipse. Pero cada grupo astaba a una distancia de 100 metros del otro. Cerca
de los coches pusimos nuestros colchones de camping. Además usamos binoculares
y anteojos protectores. Con esos instrumentos observamos el sol y su
decreciendo lento. Y efectivamente en
ese momento el sol perdió su primera parte como una bocada. Unas pequeñas nubes
fluidas cubrieron el 50-60% del cielo. La tensión crecía y la alegría previa a
un evento muy bello también. Los ojos de los participantes brilleron y el
entusiasmo hízo olvidar todo el cansancio generado por viaje largo
Calmar nervios – Cabriolas de las nubes
Hacía más frío. Entretanto casi el 70% del sol había desaparecido detrás
del disco de la luna y la luz tenía un color más gris. Las exclamaciones de
sopresa eran más “ardientes”.-
Las nubes se hicieron menos gordos, ya el 50% del cielo estaba nublado. Las
nubes fluidas tenían menos fuerza, porque la luz del sol decresció. Esas
nublitas nadaban en el cielo cada vez mas transparentes y llanos. Pero cuando
solo faltaban 10 minutos hasta la totalidad, una nube estrada se movió como una
lengua espantosa hacía nuestra región. Llamamos a esa nube: „la tabla de
lavar“. También una nube fluida de repente amenazó nuestra vista al cielo
flotando en direción al sol. ¿Permanescar o huir? En el último momento fuimos al coche y yo grité „¡a la
dirección falsa!“ .
Sinfonía dramática de luces y colores
Desde un rato mi videocámera que tenía que grabar el eclipse, se encontraba
sola y lejos de nosotros, pero funcionaba correctamente. En tales situaciones
todas las máquinas técnicas para grabar o documentar molestan. Además lo iba a
que pasar en los próximos momentos solamente sería perceptible con la
experiencia propria y no podría ser fotografiado. También ésas palabras sólo
pueden mostrar el entusiasmo que me sobrecogió en los minutos siguientes muy
fuerte, pero no pueden reflejar la realidad.
Saltamos del coche, yo corrí solo campo adentro. En ese momento el sol fue
una hoz delgadisima. Hizo una luz pálida en el plano, a pesar de que todas las
nubes generaron sombras muy nítidas en el suelo. Corriendo traté de escapar de
una nube, que se movía cerca del sol, pero la nube creció y se amplió. Fue una
competición con los elementos arriba. Los otros aficionados se distribueron en
su manera lejos de mí. Cada uno vivió (experimentó) su eclipse propio. De
repente la hoz se derretió durante pocos momentos.
Entonces ardió el último punto de luz sobre nosotros, muriendo y rojizo
envuelto con el brillo del anillo del diamante. ¡Qué instante significativo
cuando la luz se retira!
Comenzó el drama. Colores increibles resucitaron en el horizonte, mientras
que aqui en el centro se desarolló mas y mas la oscuridad. ¡Un cielo azul
oscuro profundo! El sol ahora pasando detrás una nube mostró llamitas de los
protuperances. Sin aliento me tiré al campo y miré, a traves de mis
binoculares, la vista mágica.
Pedazos de nubes como humo avanzaron a hurtillas, puntos rojos
resplandecieron alrededor del sol, comiencos de la corona era latiendo a traves
de la nube. Incluso esta nube tenia su ventaja, porque el espectador no solo se
dedicó al sol que era cambiado como en un somnio, sino también fijó sus ojos
por momentos en el escenario conmovedor en los alrededores hasta horizontes
lejanas.
Es muy dificil recobrar palabras para la seria rapida del milagro en el
cielo que entonces se demostró. Otra
vez miré a todos los lados: Venus se encendió en el cielo azul-negro.
Y acá, ¡qué milagro! El horizonte era de color naranja oscuro intenso.
Había unas nubes fluidas distantes que lo dominaron irrealmente y con majestad.
¿Era un sueno? ¡Qué atmósfera tan fabulosa!. Una expresión del cielo antes
nunca visto.
La pureza de las apareciones era inmensa. Me hacía una intuición muy
fuerte, es decir esa luz despertó en mí una especie de devoción. Me ví en el
centro del milagro de una música, inaudible para las oídos, que se expresó en
iluminaciones extensas y que varió en
tonos cambiantes transitando sobre todo el país.
No me sentía ni en la tierra ni en el día, sino en una esfera elevada en
medio de las nubes, recogido de la gravidad de la tierra deslizándome en tintes
de colores oscuros e intensos que no se pueden describir.
Pues la corona se incendió completamente, porque los ultimos velos se
fueron. De lejo sonó júbilo de muchas bocas. Me quedó sin habla de esta
belleza. ¿Eran secundos? Me apareció que recibí tantas vivencias que uno
solamente puede vivir en muchas horas.
Mi sentimiento fue conmoción y agradecimiento. Gracias a El que completó la
naturaleza tan maravillosa, como ahora todos reconocieron.
Los filamentos de la corona exhalieron del sol colorado con un poco
amarillo y torcido hasta una distancia 2 o 3 veces el diametro del sol. Un
momento el limite era sobrepasado: el limite de este, que un ser terrestre
puede mirar.
Todavía una luz se incendió al borde del sol. No obstante con mi binocular
yo ví ese anillo de luz florescido en torno al sol. Un cono de luz
increiblemente gigante vinó del horizonte hacía nosotros y nos agarró. La
corona aún se la vió. Entonces el disco del sol apareció especialmente negro en
la luz del cielo que en ese momento creció más azul. ¡Qué corriente de luz
fantasica se derramó sobre los observantes un poco mas tarde!
Después la luz de sueno se perdió en el horizonte y volvieron los colores
más conocidos.
El milagro desapareció y un poco más tarde el mundo estaba casi como antes.
La totalidad todo había desaparecido como una fantasmagoría. Pero después de
esa vista en el interior de nosotros algo hirvió a borbotones como un vulcán.
Respuesta a la lengua impresionante de la naturaleza
Nos encontramos en el lugar de antes. En las caras se pudo ver una soprensa
perpleja. La gente solamente habló palabras entrecortadas. Aclamaciones como:
„¡Increíble!.... ¡espléndido!... ¿has visto este? ... etc.
La totalidad del aconteciemento fue corto medido en tiempo físico, 2
minutos y medio, pero no obstante lleno de experiencias intensas. Un estímulo
para vivir más presente otros momentos de la vida. El drama del cielo casi era
listo: el hoz del sol crescio y después una hora la estrella del mediodia era
reconstruido. Todo el suceso nos mostró nuestra relación profunda con el
cosmos.
Todavía muchos horas después me sentía
afectado de ese conmoción y del remolino de los aconteciementos de esta
sinfonía seria de luz. La mirada comenzó reflectarse hacía dentro. Esta
experienca ha tocado estratos profundos de la existencia. ¿Y no es que ella nos
da la ocasión para cambiar mucho al mejor?
Para mí una vivencia asi no es una embriaguez o un éxtasis, ni sólo un
deleitar en lo bello, sino una afluencia de energia, que tiene más duración que
sólo esos momentos intensos, si no quiere esfumarse sin sentido. Si tiene un
efecto que hace sentido se puede mostar si hacemos después nuestro trabajo
acostumbrado con más alegría también en momenos menos agradables. --
Una gran ave perdió su altura durante el
eclipse, porque faltaron los vientos térmicos y ella se enterizó cerca de
nosotros.
Todavía el plano tenía esa luz gris, pero
despacio el día ganó su iluminación conocida. Todas las nubes eran
desaperecidos, porque en total había menos radiación de sol las 2 horas pasadas.
Más tarde despacio se desarollaron de nuevo unas nubes pequeñas.
En el mobíl (celular) escuchamos, que
también en Munich había habido agujeros en las nubes para ver el eclipse, pero
no nos arrepentimos de nuestra viaje a la Hungría tan símpatica.