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NUEVA EVIDENCIA SOBRE LA SUPERNOVA SN 1996CR

25 de Septiembre de 2008

Pese a que explotó hace más de una década, astrónomos acaban de demostrar que SN 1996cr es una de las supernovas más brillantes jamás vista en longitudes de onda de radio y rayos X. Este resultado fue posible gracias a la combinación de datos de los enormes archivos en línea de muchos de los principales telescopios del mundo.

La supernova SN 1996cr fue individualizada por primera vez en 2001 por Franz Bauer. Bauer notó una fuente brillante y variable en la galaxia espiral Circinus, utilizando la sonda Chandra de rayos X de la NASA. Aunque la fuente mostraba algunas propiedades excepcionales, Bauer y sus colegas de la Universidad Penn State no pudieron identificar su naturaleza en ese entonces.

Varias años más tarde, Bauer y su equipo pudieron confirmar que este objeto correspondía a una supernova. Pistas entregadas por un espectro tomado con el Very Large Telescope de ESO llevaron al equipo a iniciar un verdadero trabajo detectivesco, buscando a través de datos de 18 telescopios diferentes, tanto terrestres como espaciales, equivalentes a casi el total de telescopios disponibles. Debido a que este objeto fue encontrado en una interesante galaxia cercana, los archivos públicos de estos telescopios contenían abundantes observaciones.

Los datos demostraron que SN 1996cr es una de las supernovas más brillantes jamás vistas en longitudes de onda de radio y rayos X. También tiene muchas similitudes sorprendentes con la famosa supernova SN 1987A, que ocurrió en una galaxia vecina a sólo 160.000 años-luz de la Tierra.

“Esta supernova parece ser una prima salvaje de SN 1987A,” dice Bauer. “Las dos se parecen en muchas formas, excepto que esta nueva supernova es intrínsecamente mil veces más brillante en longitudes de onda de radio y rayos X”.

Imágenes en luz visible de los archivos del Telescopio Anglo-Australiano de Australia muestran que SN 1996cr explotó en algún momento entre el 28 de Febrero de 1995 y el 15 de Marzo de 1996, pero es la única de las cinco supernovas más cercanas de los últimos 25 años que no fue vista poco tiempo después de la explosión.

Otros importantes observatorios de rayos X en órbita como ROSAT y ASCA, no detectaron a SN 1996cr, pero desde que fue detectada por primera vez por Chandra en 2001, se ha vuelto continuamente más brillante. Hasta ese momento, SN 1987A era la única supernova conocida con una emisión de rayos X que aumentaba en el tiempo.

“Es casi un golpe de suerte descubrir SN 1996cr de esta forma, y podríamos no haberlo logrado nunca de no ser por los azarosos datos tomados por todos estos telescopios. Hemos entrado verdaderamente en una nueva era de astronomía por Internet”, dijo Bauer.

La combinación de datos, unida a un trabajo teórico, permitió al equipo modelar la explosión. Antes de que la estrella madre explotara, abrió una gran cavidad en el gas circundante, posiblemente a través de un fuerte viento o a raíz de una erupción de la estrella hacia el final de su vida. Finalmente la onda de choque de la misma explosión propiamente tal pudo expandirse con relativa facilidad dentro de esta cavidad. Una vez que la onda de choque golpeó el denso material que rodeaba a SN1996cr, el impacto causó que el sistema brillara intensamente en longitudes de onda de rayos X y radio. La emisiones de rayos X y de radio de SN 1987A son probablemente más débiles porque el material circundante es menos compacto.

Los astrónomos piensan que tanto SN 1987A como SN 1996cr muestran evidencia de estas cavidades previas a la explosión final. Encontrar dos ejemplos cercanos sugiere que este tipo de actividad podría ser relativamente común durante la muerte de estrellas masivas.

“Nuestro trabajo no sólo sugiere que SN 1987A no es tan inusual como pensábamos previamente, sino que también nos enseña más acerca de los tremendos cataclismos que las estrellas masivas pueden experimentar durante sus vidas”, dijo el co-autor Vikram Dwarkadas de la Universidad de Chicago.

Notas

Estos resultados aparecerán en la revista The Astrophysical Journal (“F.E. Bauer et al., Supernova 1996cr: SN 1987A's Wild Cousin? ”, http://arxiv.org/abs/0804.3597). Otros co-autores de este artículo incluyen a Niel Brandt (Penn State, EE.UU.), Stefan Immler (Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA), Norbert Bartel (Universidad de York, Canadá), y Michael Bietenholz (Universidad de York y Radioobservatorio de Hartebeesthoek, Sudáfrica). Franz Bauer estaba antiguamente en Penn State.

La galaxia Circinus (o como también se la conoce en idioma español, galaxia del Compás, por la constelación austral en que se encuentra) es de hecho un objeto bastante interesante, con anillos de gas que son expulsados de la galaxia. Se encuentra a 13 millones de años-luz de distancia de la Vía Láctea.

Contactos

Franz Bauer
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Columbia, Columbia
Tlf.: +1 718-637-3071 I117
Correo electrónico: feb@astro.columbia.edu

Henri Boffin
ESO
Garching, Germany
Tlf.: +49 89 3200 6222
Correo electrónico: hboffin@eso.org

Valentina Rodriguez
ESO
Chile
Tlf.: +56 2 463 3123
Correo electrónico: vrodrigu@eso.org

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso0832.
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Acerca de la nota de prensa

Nota de prensa No.:eso0832-es
Legacy ID:PR 32/08
Nombre:SN 1996cr
Facility:Very Large Telescope
Science data:2008ApJ...688.1210B

Imágenes

SN 1996cr en la galaxia Circinus
SN 1996cr en la galaxia Circinus
La galaxia Circinus
La galaxia Circinus
La galaxia Circinus y la posición de SN 1996cr
La galaxia Circinus y la posición de SN 1996cr
La galaxia Circinus antes y después de la aparición de SN 1996cr
La galaxia Circinus antes y después de la aparición de SN 1996cr

Ver también